DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...
CAPITULO XIX
20 de agosto
ADAPTARSE O MORIR
Vivimos en plena era tecnológica que nos hace la vida más fácil. Yo soy una fan de todos sus avances.
Atrás quedó el teléfono de rueda que se lo tomaba con calma para que al que llamaras le diera tiempo a subir las escaleras antes del primer Ring y solo Ring, porque no tenía otra opción de tono. Alucinante, ¿eh?. Todos los teléfonos sonaban igual y TODO EL MUNDO tenía el mismo.
En el recuerdo se perdió nuestro walkman querido que tantos años nos acompañó junto con el boli para rebobinar las cintas y así ahorrar pilas. Las pilas son esas cosas que aún se resisten a desaparecer y que todo el mundo va a buscar al chino el día de Reyes para que funcionen los juguetes y a las que, en algún momento, más de un@ pusimos la lengua con sus inmediatas consecuencias.
Es difícil olvidar estas cosas porque estamos hartos de recibir mensajes por Facebook que nos machacan constantemente con el “si no tienes mas de 30 no habrás conocido...”
Soy una friki de los avances tecnológicos. Me flipan los teléfonos de última generación, los coches que incluyen todo lo inventado, la domótica para el hogar, los videojuegos, las tablets..., y todo lo que lleve antes del nombre “LO ÚLTIMO EN...”
Peeeeeeero, no he dejado de ser una romántica, y NO me refiero a que me gusten las cenas a la luz de las velas, sino a que me encanta el cine actual, lo veo todo, pero también me pierden las películas antiguas.
La música de ahora es mi mejor amiga, pero los grandes clásicos me vuelven loca.
Mi pasión es la lectura y aunque ya leo casi siempre en pantalla, no puedo evitar que se me ponga “la piel de gallina” cuando abro y huelo un libro de papel.
No sé si sabría vivir sin electricidad, pero siempre, siempre tengo una vela encendida.
Adoro escribir y aunque no lo hago con pluma, si con todas las letras, acentos, puntos y comas. Mi sobrino (porque yo soy de a la que Dios no le dio hijos pero el diablo le dio sobrinos y me encantan) ¡me regaña! porque los mensajes de WhatsApp los mando completos.
Me dice cosas como: “pero, ¿por qué pones buenos días y dices adiós?”. O, “¡pero, tita, tía, no pongas las comas o el punto!”. Una vez me pidió que le contestara a un amigo como si fuera él porque en ese momento no podía y cuando vio el mensaje escrito le iba a dar un soponcio. “¡Así se sabe que no soy yo. Que yo no escribo así!” Pero vamos a ver chiquillo, si sólo he puesto: ”Buenos días, Ruben, pregúntale a tu madre si puedo irme hoy a tu casa, porfa.”
Me dice cosas como: “pero, ¿por qué pones buenos días y dices adiós?”. O, “¡pero, tita, tía, no pongas las comas o el punto!”. Una vez me pidió que le contestara a un amigo como si fuera él porque en ese momento no podía y cuando vio el mensaje escrito le iba a dar un soponcio. “¡Así se sabe que no soy yo. Que yo no escribo así!” Pero vamos a ver chiquillo, si sólo he puesto: ”Buenos días, Ruben, pregúntale a tu madre si puedo irme hoy a tu casa, porfa.”
“Qtal? e vst a juan st smn no sldr el sbad q aces t?” - Y éste, medio se entiende.
Ahora, cosas como esta otra, por ejemplo:
“WAF, cndo? OMG-LOL XD. Ns vms. Xoxo”.
Hay que adaptarse, totalllllllmente de acuerdo, pero no hay que olvidar ciertas cosas, ¿no?
Besos, señor@s











Totalmente de acuerdo, bonita.
ResponderEliminar¿Qué nos vamos a decir tu y yo?... dos "grammar victims" como nosotras. Jajajaja.
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