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miércoles, 27 de julio de 2022

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 48

Calentamiento global…

… o la teoría de la relatividad, que es lo que voy a entender antes que a las personas que les gusta el veranito.  En serio, de verdad de la buena, ¿les gusta? ¿Hola?....

A ver, que yo llevo desde que comenzó la estación que parezco la jodida prima de Super Glue, me voy quedando pegada en todas partes.

Que no es normal, ducharse y salir como si llevaras cuatro horas metida en una sauna finlandesa, carajo.

No es normal, que lleve dos meses haciendo ejercicio sentándome en el suelo: del suelo al sofá y del sofá al suelo.  Que ya me han convalidado el camino de Santiago, que el podómetro del reloj lo corrobora. Cualquiera que me vea despatarrada con las piernas pegadas al fresquito de los azulejos de mármol se piensa que soy la Chochona de la Feria (con lo fea que era la jodía) y que le he tocado a mi madre en una tómbola.

Llevo el vestido que sólo le falta firmar los papeles de divorcio del forro, van cada uno por un lado y si alguien aún sigue pensando que las mujeres podemos hacer dos cosas a la vez…, que sepa que, al menos yo, soy incapaz de subirme las bragas después de ir al aseo, sudando como un pollo y salir manteniendo la dignidad después de conseguirlo.

Vamos a morir todos, si,  y no va a ser por una bomba nuclear, un cataclismo o algo parecido, no. Vamos a morir todos un verano cualquiera y cocidos al vapor, como los mejillones. 


Así que me expliquen cómo es que a la gente le gusta el verano. Porque no me vale que me digan que se van a la playita y están fresquitos y a gustito. Las narices de tu prima. Estar al sol y meterte en el agua en pleno punto de ebullición corporal, no es estar fresquito. Que alguien te clave la sombrilla en el empeine no es estar a gustito. Y…, oler las pestes humanas a pies, sudor e incluso chichi (que no veas como canta todo en la playa, por muy en abierto que se esté) de quienes usan la coyuntura de la playa para aprovechar y darse el baño anual porque no es capaz de usar la ducha de su casa los 364 días restantes del año, no es respirar aire puro, por Dios!

Yo quiero ser la puñetera amante de Papa Noel e irme a vivir a la Laponia Finlandesa a 815 kilómetros al Norte de Helsinki,  y si no le gusto, que me contrate de Elfo para hacer juguetes de madera a cambio de cama y comida, que mi abuelo era carpintero y tengo vocación Y quiero que venga una ola de frío, o si no,  que me toque la lotería para irme a vivir a Siberia a criar Huskies, que también es otra opción, junto con la de una cabaña en Alaska y poder decirle al "veranito"...


Por favor, que esto se acabe ya, dejemos de usar productos nocivos para el medio ambiente, de tirar mierdas al mar, de quemar los bosques para hacer urbanizaciones y si no somos capaces de hacer eso, a ver si, al menos, somos capaces de dejar de respirar y morirnos voluntariamente antes de que el planeta explote o arda como la "Great ball of fire". (Jerry Lee Lewis estaría orgulloso). En serio, que esto del calentamiento global no es ninguna tontería ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿o hace falta que venga otra pandemia???????!!!!!!!!!!!!!!!!

Ya está, me voy a seguir soñando que estoy en medio de un iglú, leyendo un libro mientras se me congela el trasero. 

Sed felices, señor@s, si podéis y sino, también!!!



viernes, 21 de enero de 2022

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 47

21/01/22
(Crónicas #casipostCovid) 
Primer consejo - Limpieza

Me he dado cuenta de la edad que soportamos, al haberme pasado las fiestas deseando que se mejore al 85 % de las amistades.  
Ademas, aparte de los imprevistos que surgen, que con veintitantos no se presentaban, llámense: tensiones altas, cólicos, caídas, enfermedades extrañas, operaciones delicadas..., tienes que sumar los confinados infectados y el acojone propio de que vas a pillar el puto virus nada mas te atrevas a respirar un poco mas fuerte de lo normal. 
Yo llevo ya para dos años que no se me ocurre ni suspirar. Toda precaución es poca. (Esto con veintitantos tampoco nos pasaba)


Llevo un montón sin escribir, si. Pero es que cuesta mantener el sentido del humor que, desde que nos presentaron formalmente a la palabra PANDEMIA, el mío brilla por su ausencia. No es fácil frivolizar en estas situaciones. Aparte de las medidas necesarias, no salir nada mas que para trabajar y poco mas, etc., etc. mi cabeza ha tenido pocas ganas de ironizar a mi mas puro estilo. Bueno, mentalmente si lo he hecho, pero no me parecía bonito escribirlo, y ni siquiera decirlo. 
Aún así, no es que esté al 100 %, pero si algo calentita, porque en tanto unos nos cuidamos de mantener las precauciones, salir y socializar lo menos posible para ver si esto se acaba alguna puñetera vez, otros nos regalan momentazos en discotecas, macro-conciertos, manifestaciones y acontecimientos varios que mantienen un pulso difícil de ganar. 


Que si, que si, que ya se que no se debe vivir con miedo y que la vida es hoy, que mañana no existe, que ayer tampoco y todas esas chorradas mentalistas que nos quieren convencer de hacer lo que nos salga del pepino en todo momento. Pero a ver, llamadme antigua, yo prefiero mirar al mañana y ver algo. Que igual estoy equivocada y probablemente lo esté, pero yo soy yo y el resto, que haga lo que quiera. Mientras tanto que sepáis que en mi cerebro vivo rodeada de zombies que me persiguen para infectarme. 


Tengo una amiga que dice que los humanos nos merecemos la extinción (un besito para "G" si lo lee) y yo me estoy cuestionando si no tendrá razón, la jodía. Por otro lado, ¿quién nos asegura que no esté sucediendo ya?. Pasando por alto el daño que nos hacemos entre nosotros mismos y que no voy a enumerar porque dejaría de escribir ahora mismo sumiéndome en una depresión post-noticiero y para eso ya tenemos el de las 15:00 horas, hagamos recuento de: el COVID, nevadas extrañas, huracanes, riadas, incendios forestales del copón, la erupción casi inagotable del volcán... yo he llegado a la conclusión de que como la naturaleza no consigue acabar con nosotros (pienso que es por eso de que "bicho malo nunca muere", bicho malo = humanidad como unidad, porque uno a uno no valemos un peo), deberíamos tener un poco de decencia y auto-extinguirnos con una "bomba champiñón" y hacerle un favor al planeta para que se tome un descansito; que tanta catástrofe e ir matándonos poco a poco es una puñetera tortura china del carajo. Mejor cortar por lo sano.


Este tiempo de retiro forzoso, yo no se en vuestro caso, a mi me ha dado (aparte de leer mas y ver muchísimas series. Las plataformas son las put-s amas) por pensar, quizás algo mas de la cuenta, y eso me ha llevado a percatarme, además de lo de la edad, de las muchas cosas y/o personas que se me habían convertido en puros muebles, como en la casa de Gran Hermano; no por ser malas, ni mucho menos, sólo que hay cosas/personas que tienen una función en tu vida o para las que la tienes tú y una vez cumplida, ese algo o alguien ya no pinta nada en la tuya o tu en la suya. A veces acumulamos demasiado y, tanto nuestro armario como nuestro cuerpo-mente sufren un síndrome de Diógenes innecesario. Señor@s, hay que limpiar de vez en cuando, y un confinamiento voluntario o involuntario te ofrece mil posibilidades para poder llevarlo a cabo.


Eso es algo que también se aprende con el tiempo: decir basta cuando ya no puedes mas, en lugar de seguir aguantando con una sonrisa forzada que está sujeta con gomillas, porque puede llegar un día en el que las propias se rompan y del latigazo que te peguen sueltes un improperio y encima te quede cicatriz a ti o al que pille de por medio. 


Hacedme caso, en esto las NO SEÑORAS QUE..., gozamos de la ventaja de la edad, que algo bueno tiene.  ¿Pegáis un buen barrido y nos vemos la semana que viene?, porque llegados a este punto, mi compañero diría que estoy haciendo este capítulo muy largo y la gente se cansa cuando los post se extienden demasiado, (no sería la primera vez que me lo dice). Así que como tengo un montón de lindezas variadas para rato porque estoy muy cabreada con..., con todo en general, hacemos un standby y nos vemos el viernes que viene, ¿vale?

Ea, besos mil, señor@s y seguid usando el gel!!!!
 

Pdta.: Igual este post es un poco desordenado, pero se me acumula todo lo que tengo guardado y se me aturrulla el escrito. I'm so sorry!

martes, 23 de marzo de 2021

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 46

23/03/2021


Rubia de bote...

...pero tonta de antes.

Que el confinamiento está terminando con la poca salud mental que me quedaba es algo que ya se veía venir. 
El estado de ánimo cambia, no de un día para otro, no, sino de un minuto para otro, pero si además eres de mente inquieta y te da por cambiar de imágen para no aburrirte, se lía parda. 


Yo tengo un problema conmigo misma. Me aburro de mi persona. Si, me canso de verme la jeta, de tener siempre la misma cara de risa cuando sonrío, la misma de pena cuando lloro, la misma neutra cuando no hago ninguna de las otras dos cosas..., y ahora que llevo un año pasando tanto tiempo frente a mí, se está avecinando un divorcio inminente de mi "yo". 


Por el afán de querer innovarme a falta de poder hacer otras cosas, se me alumbra la bombilla mental y decido cambiar mi look pasando de castaño con melena rizada, a rubia casi blanco de un tirón y con corte de chico (que en lenguaje profesional del cabello se llama corte PIXIE y que en el de la gente de a pie se llama : "¡Ostia, ¿pero que te has hecho?!")


Debo reconocer que no me quedaba mal pero, mantener sin morir en el intento ese tipo de color, cuando el tuyo original es negro como una noche sin luna o como la pena de la Dolores, es casi misión imposible. 
Para empezar, el primer intento : ¡FAIL!. 
Tuvimos que insistir un par de decoloraciones para que aquello quedara medio decente. ¡BINGO!
Peeeeeeeero el pelo crece, y lo hace de su color original que, inicialmente, queda guay, porque el contraste es bastante moderno, pero cuando la raíz supera el rubio, hay que meter mano de nuevo. Y os digo que estaba convencida de que el periodo vacacional y los fines de semana pasaban volando, hasta que me teñí de rubio y entre visita y visita al peluquero, ni te enteras. 


La tercera visita fue todo un drama. No hay cosa peor que el estilista sea tu amigo porque, todos lo sabemos, la confianza da asco y cuando te pregunta si te gusta como te ha quedado y dices "NO" con dos lagrimones en los ojos a punto de dejarte un par autovías en el maquillaje... ahí entramos en crisis emocional. Él, que se esmera en que te quede perfecto, tu, que te sientes culpable por ser tan sincera y tu pelo que va muriendo en cada intento. 
De pasarme tal cosa 12 años antes, habría partido de la peluquería tal cual por callarme y mi solución habría sido no salir a la calle en un mes y medio mínimo, o...


Gracias a Dios, mi "PsicoLola" me enseñó a decir "NO" cuando debía y dejar de decir "SI" a todo. 
Al final salí decente de allí, hasta que me lave el pelo. A ver, no sé que tienen los cepillos, secadores y manos, champú, espuma, o lo que sea que te echan en la pelu, que el pelo sale suavito como el de un peluche y tras pasar por la ducha..., mi pelo era puro estropajo de esparto del que usaban nuestras abuelas. El peine no corría, se quedaba a medio camino y eso que no había mucho que recorrer. Jamás había visto algo igual. 


La culpa no es del peluquero, quiero pensar que no, obviamente es un profesional, la culpa es mía por querer innovar en exceso. 
Cuarta visita y pido eliminar ese amarillo pollo insoportable. Vámonos a un cobre para ir igualando tono, anda.  
Primer intento...

El autocontrol es algo que se escapa a mi lógica porque, y en serio os lo digo, no se puede explicar como logras mantenerlo con dignidad, pero lo haces. 
"Esto me lo quitas". 
Pues vamos a matizar..., otra vez, y tras hacerlo al pasar las púas, salen como montones de pelusa iguales a las que había debajo de las camas con somier y que ya no se ven desde que tenemos canapé, solo que en este caso es pelo chamuscadísimo. A mi me va a dar un infarto y ya lo único que quiero es salir corriendo para mi casa ahora que ya es de noche y puedo pasar desapercibida. 

Al día siguiente todo se ve de otra manera y después del disgusto parece que voy a poder sobrevivir a un par de meses mas, hasta ahora, que tengo que volver para cortarme y me está entrando ansiedad y me dan sudores fríos y sólo deseo que alguien ponga de moda las pelucas, como en los 70, porque en AliExpress  las venden por docenas, como los huevos. 


Imagino que mi querido peluquero ya está rezando, mínimo una novena, viéndome venir, que seguro que el pobre también estará sudando lo suyo sabiendo que voy a aparecer de un momento a otro por la puerta. Cada visita es una ATUP aventura.  


Después de esto, por favor, cuando veáis a alguien acercarse con un peinado imposible o un "color difícil de creer, que no increíble" (que aunque parezca lo mismo NO lo es), tratad de poneros en sus zapatos y pensad en la procesión que lleva por dentro y nunca, nunca le digáis: 

"Tranquila, que eso crece":  mensaje subliminal = "aguanta hecha un cromo dos o tres meses y luego pon remedio".

"Qué cambio, ¿no?...": mensaje subliminal = "tía, no sé qué mas decirte, me he quedado sin palabras y las que se me ocurren mejor me las callo".

Es genial ser sincero, pero en todo caso..., no sé, un: "tu, con esa cara, da igual lo que lleves en la cabeza", y que cada un@ se lo aplique como mejor le convenga. 
Por regla general una intenta desviar la atención del pelo, maquillándose un poco mas, para que parezca que te favorece el nuevo look, claro que para eso también tienes que tener algo de arte, porque formas hay muchas y puede ser peor el remedio que la enfermedad.


En fin, bromas aparte, mi peluquero sabe que lo adoro y lo quiero un montón, y que al final siempre me deja monísima.

Y una cosa quiero aclarar sobre los mitos: no hace falta ser rubia de bote, para estar tonta del bote, porque yo entre esto y mis intentos de hacer ejercicio en casa, voy a terminar majara y tullida. 

Sed felices, señor@s.


lunes, 15 de marzo de 2021

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 45

15/03/2021

Mami qué será lo que tiene el...

...turco. 

¿"Love is in the air? ¿Seguro? No, Señor@s, no. El amor no está en el aire, en el aire está el COVID y el amor está..., en la tele, dentro de las novelas turcas. Y para muestra, un botón. (¡Y qué botón!!)


Perrrrrrrdona???. Toda la culpa la tiene mi amiga "C" que no tuvo otra genial idea que la de decir en el grupo de whatsapp:


Que mirad que me estoy resistiendo desde que estrenaron la primera (que tampoco vi), que creo que se llamaba Kara Sevda allá por el 2015. Otra amiga, "T", está enganchada desde esa y no ha parado. Yo, por mi parte,  ya tuve mi época cuando "Cristal", "Topacio", "Corazón salvaje" y demás. Me veía tropecientos capítulos y siempre me perdía el último, (no me preguntéis por qué, porque no lo se). La cosa es que entonces no había forma de recuperarlo para verlo. Me harté y dije BASTA, que sumado a los males de amores hicieron que me alejara del romanticismo y lo que se le pareciera. Así que cambié de temática hacia el terror, la acción, la mágia, etc., pero nada de amoríos..., hasta que llegó Crepúsculo y luego 50 sombras, pero eso... es otro cantar. 
Ahora me viene "C" con los 10 minutitos de las narices y yo por no hacerle el feo me los pongo con la firme intención de no ver ni un segundo mas de lo indicado.
¡Ea!, OS PROMETO que lo intenté, pero en el minuto 06:47, ya sabía que no había vuelta atrás. No voy a decir mucho mas en este PUNTO exacto. Como se dice, una imágen vale mas que mil palabras. 
                                                

La historia es simpática, muy VAINILLA, como diría uno que ya conocemos (o nos gustaría conocer, mas bien), pero algo tiene que tener subliminalmente (así como cuando te meten flashes de milésimas de segundo de publicidad en las películas del cine sin que te des cuenta), porque una vez empiezas, ya no puedes parar. Y, o es eso, o es que soy mas débil de lo que creía y no tengo la suficiente fuerza de voluntad para resistir, mas de 6 años seguidos, a ver estas series otomanas. Gracias a Dios que no tengo muchos vicios, sino estaría echada a perder.


Por supuesto que hay que ser súper consciente que no es mas que ficción, obviamente, porque en la vida real te ponen a un chico como Serkan Bolat (Kerem Bürsin) a 2 milímetros de tus morros y te lo meriendas en menos de lo que canta un gallo. Quien diga lo contrario miente, miente y mil veces miente. Como estas novelas turcas son mentirijilla, no. Aquí se tiran 128 capítulos con una tensión sexual de narices y aguantando ahí, como jabatos. Ellas y ellos, los dos. 
¡No lo entiendo! yo he estado a punto de comerme la pantalla de la tablet como unas siete mil veces desde que estoy viendo Love is in the Air y ellos no se han besado nada mas que ¡2!. ¡Por favor! 


                                        Aquí tampoco se besaron :(

Debe ser por la religión y demás, porque con las novelas sudamericanas no pasa eso para NADA, y si hablamos de las españolas ni te cuento. Lo que viene siendo la cara y la cruz, vamos. Aunque reconozco que si de mí dependiera el guión,  en vez de una novela, habría sido un corto. Después de esto...


...  y aún con las narices hinchadas por el mosqueo que lleva el amigo, echo la capota del coche y se acaba la serie, ya te lo digo yo, tal cual, a los 12 minutos del primer capítulo, y finito. Y no que voy ya por el 60 y estoy en un sin vivir. Tiene "mandao" la cosa.  

No sólo son guapos los hombres, ¿eh?, que las actrices son monísimas todas ellas pero, que queréis que os diga, a mi me tira lo que me tira,  qué vamos a hacerle. 

Ciertos colectivos se molestan porque los señores piropean a las mujeres, yo ahí no puedo protestar, porque para eso soy muy tío. Si nos oyeran a mis amigas y a mí cuando nos juntamos y comentamos de tal y cual otro..  ¡Pero lo hacemos todas!, no me fastidies.


Cuando leí LA PASIÓN TURCA, no entendí tanto arrebato por el prota, la verdad, y cuando ví la película, menos. Pero ahora..., Ay, Antonio Gala, ahora te comprendo tannnnnn biennnn. Si llegan a poner al prototipo de hombre de las series de ahora el 16 de diciembre del 94, cuando se estrenó La pasión turca, yo habría muerto prematuramente, tal cuál, y E.L. James seguiría siendo tan solo asistente de dirección de la Escuela Nacional de Cine y Televisión de Beaconsfield y se habría comido un jamón con chorreras con 50 Sombras. Porque no me compares al canijo (con todos mis respetos) que pusieron como amante de Ana Belen con este hombre, ¡por Dios!

En fin, que aquí hemos abierto LA CAJA DE PANDORA y ahora salen turcos buenorros por todas partes en historias súper románticas. Yo ya los veo hasta en la sopa aunque, cuando echan por la tele Españoles por el mundo en Turquia..., no me he encontrado con ninguno deambulando por ahí. Claramente están rodando capítulos en algún recinto requetecerrado, porque por las calles no se ven. 

Estoy deseando que termine la que estoy viendo y volver a ponerme en tratamiento de desintoxicación porque me están dando unas ganas de ver aquella otra (que me recomendó otra amiga. Tenlas para esto, de verdad que...) que se llama "Erkenci Kus: Pájaro soñador", cuyo título es para endiñarle un patada, pero que no quita esto otro


Menos mal que físicamente no tienen reparos en mostrarnos lo modelaz@s que son tod@s, porque en cuestión de relaciones amorosas, cara al público no pueden ser mas discretos en ese país, "manda huevos" con la censura, caray. ¿Recordáis la ropa esa que siempre se dice que aunque te tape toda deja lugar a la imaginación sucia? Pues eso. Esta gente se queda a 0,02 mm boca con boca y el resto ya te lo puedes montar tu solita en tu cabecita porque no hay mas.
Así que estoy dudando entre esa otra novela o volver a verme toda la serie completa de Verano Azul, a ver si recupero la calma y la inocencia que me quita la avalancha turca, porque vaya tela.


Total señor@s, que feliz finde, feliz vida y quedaros en casa que aún nos falta un poco para volver a la vida normal y hay un montón de pelis y novelas para hacernos la vida mas fácil... o no. 



martes, 21 de julio de 2020

DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO XLIV

21/07/2020

CONFINAMIENTO O...

... abandono a mi propia suerte?,  porque no se vosotr@s, pero yo comencé el confinamiento con muy buena voluntad en lo de cuidarme y mantenerme en mi línea y demás, y ya sólo me faltaba vestirme de Ygritte para no arreglarme, aún a riesgo de que me miraran de aquella manera.

Ahora, en parte, entiendo porque se resisten las señoras que llevan burka a quitárselo. Si es que no hay nada mas cómodo si tienes que salir a la calle, que plantarte el trapo y ni peinarte, ni maquillarte, ni nada de nada (aunque ellas si que se arreglan, aunque no se vea luego. Yo soy mas vaga, la verdad). 

Esto del confinamiento me pilló recién de peluquería así que por ahí íbamos medio bien.

Las uñas de gel, por supuesto, se fueron a las dos semanas, imposible mantener semejantes garras. Eso sí, me compré por AMAZON un kit completo para hacerme las semipermanentes, lámpara UV incluida, por supuesto. En los 3 meses sólo me las hice 2 veces. Total, no me las veía nadie porque llevaba los guantes puestos.

El tema de la depilación..., es otro cantar. A una no le gusta llevar las "cejas unidas" como si del lema de un sindicato se tratase, pero si se junta el hecho de que: 
* sin las gafas de  cerca no veo un pijo, que apenas me miro para no llevarme un disgusto (porque pienso que si de lejos estoy echa un guiñapo de cerca ya ni te cuento)...
*...que, por otro lado tampoco pasa nada porque si te pones la mascarilla y las gafas de sol en las dos salidas que haces al día para sacar al perro y comprar, tan ricamente, oiga... 
*...pues al final se juntan el hambre con las ganas de comer y se te va de las manos. 
Peeeero, hay que tener en cuenta que, como  decía mi abuela y dice mi madre, las bragas siempre limpias, que si te pasa algo por la calle... Pues con la mascarilla, lo mismo. Que no se te vea el bigote, no significa que no lo tengas así que si te la tienes que quitar por lo que sea, menuda foto.  
Ya empecé a sentirme como extraña cuando se me ocurrió entrar en detalle visual con mi cara y no, perdonad, pero no voy a pasar por el modelo Frida Khalo, con todos mis respetos a esta maravillosa mujer,  por muy ídolo de masas feminista que sea.

                                       
Y estoy algo mas fofa, no mucho, lo justo para molestar. Menos mal que en lo único en lo que no he caído en esta NOVENTENA, es en comer mas (gracias a Dios), lo que ocurre es que cuando doy un paso, todo mi cuerpo tiembla como un flan de lo flojas que se me han quedado las carnes. Sólo me falta el caramelo por encima y la nata alrededor. Esto va a costar un huevo recuperarlo. 


Para colmo me he borrado del gimnasio y eso ha dolido, ha dolido mucho, pero se que no voy a ir lo menos hasta octubre, con suerte... No me fío. Esto de la nueva normalidad, así, sin vacuna ni nada..., a mi que me pongan primero una inyección como la de la gripe y luego hablamos. Mientras tanto, a seguir tratando de hacer ejercicio en casa, que es lo mas complicado y voluntarioso del mundo. 

Al inicio de todo esto yo empecé a hacer “el deporte confinado” al no poder seguir en el gym. Pero..., no es lo mismo, que va!!!!!!!!!. Por mucho interés que le pongas, ¡NEGATIVO!. 

1º Te falta espacio. Y al faltar espacio, te falta movimiento. Una clase de zumba en un cachito del salón..., si tienes una casa medio normal, ya no pequeña sino medio normal, inténtalo. Es como si quisieras bailar una jota en el espacio reservado para un chotis.  Ridículo lo que resulta de eso, ya te lo digo yo.


En el gimnasio tienes todos los metros del mundo para pegar saltos, o al menos a ti te lo parece y eso es lo que te ofrece libertad de movimientos. Ya sabéis, si la mente lo cree, es que existe, aunque no sea posible.  
Hacerlo en casa te limita y encima te cansas mas sin resultados físicos visibles. Es agotador tener que estar pendiente de los saltos y no darle, a la vez, un zambombazo al jarrón mas cercano. 

Uno de los días, optando por una clase de bodybalance que es algo mas estático,  tumbada en el suelo estiré una pierna justo cuando pasaba mi padre por delante (ni siquiera lo había visto, boca arriba y con los ojos cerrados ya me dirás) de alguna manera le hice la zancadilla y perdió el equilibrio. Yo, que no sabía qué ocurría, sólo que alguien me había pisado el pié, al verlo trastabillar puse las manos para sujetarlo por si se caía (ya ves tú), él tratando de mantener el equilibrio volvió a machacarme el pié y como no consiguió mantenerse erguido, viendo como se me venía encima, metí la pierna debajo para que no cayera directamente al suelo y amortiguarle el golpe. Todo eso en lo que parecía una hora y, sin embargo, mi madre sentada en el otro sofá, ni se imaginaba lo que podía estar pasando, en cuestión de un segundo, tras el respaldo del otro. No sé como no nos rompimos nada.  Si la colchoneta llega a ser de lunares, hubiera parecido que jugábamos al puñetero Twister estilo WWE. Para habernos matado... ¡QUE TIENE 81 AÑOS, por Dios bendito! 


Y otra cosilla, ¿sois conscientes realmente de lo conjuntaditas que vamos normalmente al gimnasio?. Pues yo me he dado cuenta haciendo ejercicio en casa. Otro punto a favor a la hora de desistir en el intento; porque las primeras mallas que pillas, que hasta te quedan grandes, con los calcetines celestes de ositos, la camiseta rosa, y los tenis grises..., vamos... no digo mas. 
Con el rollo de que no puedes salir y que nadie puede entrar..., si tuviera que escapar por patas tal cual por alguna urgencia, me enviaban directamente a un albergue. Porque ésta, podrá ir así por la calle y quedar glamurosa (y seguro que vale una pasta. Para gustos, colores), pero inténtalo tu, a ver qué pasa.

Y si ahora se nos viene encima un posible segundo confinamiento, porque  la cosa aún no está muy clara..., pues ya que no hemos aprendido nada sobre el vírus en el primer asalto, (a las pruebas me remito viendo la inconsciencia de la gente que antes de que todo esto termine ya ha olvidado la cantidad de personas que "ha y está" muriendo), aprendamos a ser algo mas proactivos en casa, que como el asunto se alargue un par de años, y no digo ninguna tontería, vamos a terminar como los de Wall-E, ya veras.



Y yo no quisiera acabar así, la verdad. 
Por lo pronto, viendo que las actividades que hacía en las clases no puedo clonarlas en casa, he optado por subir las 5 plantas cada vez que vengo de la calle. Y se nota, ¿eh?. Eso sí, el perro me mira mal cuando entramos por el portal y pasamos de largo el ascensor. Lo tengo quemado, al pobre, pero también le viene de perlas así que es un BIEN COLATERAL. 
Mi madre me pregunta a veces, ¿a dónde vas? y yo le digo: voy a bajar y subo por las escaleras, sólo por gusto. También me mira raro, pero ella como no ladra, que puede hablar, añade: "tu estás del todo". Y sí, pero la culpa la tiene este año 2020, que nos está dejando mucho mas allá que para coger grillos. Al primero que diga el 31 de diciembre lo que dijimos el año pasado: "POR EL AÑO NUEVO QUE PEOR QUE ESTE NO PODRÁ IR", le rompo las dos piernas. 

En fin, que esto da para mucho relato y si me extiendo demasiado, os resulto cansina, porque aun me queda el tema del teletrabajo, y las ciber-reuniones con las amigas que... vaya tela. 

Bienvenid@s a la "nueva normalidad" señor@s. 

Se os quiere!!!!!!!!

martes, 14 de enero de 2020

DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO XLIII

14 de Enero


SE ACABÓ EL FUN, FUN, FUN...

... FELIZ NAVIDAD y PROSPERO AÑO NUEVO!!!

Un poco tarde, pero bueno, como casi todo lo que escribo tiene su origen en algo que vivo y que mi cerebro gestiona de esa manera que ya sabéis..., este de hoy sale de la cenas en casa de estas fiestas pasadas. No podría ser de otro modo.

Yo salgo del curro felicitando a todo conocido con el que me cruzo y voy de propio a los comercios habituales para ello con todo mi espíritu navideño.



Hasta ahí todo genial. Pero llegas a casa y se te acaba el cachondeo. ¿Por qué?. Porras, pues porque te encuentras a tu madre metida en la cocina, que tienes que mandarle un whatsapp desde la puerta para que te envíe la ubicación porque no la ves entre tanto cacharro, y cuando la localizas te da el reporte de todo lo que ha hecho desde que se levantó. Esto lo hacemos todas, ¿eh?, no para que nos digan “¡ay, cuánto te ha cundido!”, no. Lo hacemos porque buscamos un apoyo moral que nos anime a hacerle frente a todo lo que aun nos queda por delante. Ya sólo despejar el tinglado entre fogones, supone un milagrito poco mas o menos como el de Moisés abriendo camino entre las aguas. 



No se vuestras viviendas como van, pero la mía no está preparada para alojar en cualquier momento a todo el mundo en el salón (este año éramos literalmente 5 personas en Nochebuena, 7 en Nochevieja y el perrito en ambos casos, ya ves tú). Cambiamos el sofá en su momento y se ha quedado con la mitad de los metros. Ahora todo tiene su sitio exacto y cuando quieres usar ese espacio y has de reubicarlo todo, el tema se convierte en una puñetera partida de TETRIS en el nivel 624 lo menos. 
Así que en mi desesperación y luchando contra los elementos y el poco tiempo que tenia, opté por convertir el dormitorio en una trinchera con lo que estorbaba. Al principio traté de colocarlo todo dentro de la habitación con un cierto orden pero, a los cinco minutos, decidí lanzar las cosas desde la puerta hasta la cama y según cayeran. Punto. Luego se cierra y listo. Prohibida la entrada hasta nuevo aviso. Lo siento, era eso o tirar la casa por la ventana "literalmente". 



Cuando llega el momento de servir la cena, con tu mesa montadita y todo el mundo sentado, con la cocina echa una auténtica batalla campal porque los cacharros han decidido procrear sin permiso, haciendo malabares para colocar y servir sin que se desplome la montaña que hay en la encimera..., te toca sentarte y mirar la comida con cara de asco frente a lo que en principio te parecía un manjar y que es la culpable de tu día de locos desde que amaneciste. Y es que hemos de reconocer que se nos va de las manos, se nos va. 



Gracias a Dios, a los 15 segundos se te ha pasado el disgusto porque estas sentada junto a las personas que quieres y eres feliz, y la velada se vuelve encantadora, llena de conversación agradable y muchas risas. La dieta la mandas a Filipinas a que se de un baño y aparcas por un segundo la culpabilidad al comer, como decía la canción en Dirty Dancing, "de todo un poco". Así que piensas: yo hoy como y mañana... : " despues de todo, mañana será otro día". 


Termina la cena, y es como si le diéramos marcha atrás a un DVD pero a cámara lenta porque ya estas cansada, empachada y mareada. Las visitas se van y todo lo que salió de la cocina debe entrar de nuevo. Lo que se sacó del salón, idem de lo mismo y te encuentras con que te sobran un montón de cosas que ahora no entran en ningún sitio y antes si lo hacían. Así que sólo hay una explicación: hemos comido demasiado y ocupamos mas espacio que antes. Está claro. Ay, Dios mío, he vuelto a clase de zumba después de las Navidades y mi mente se ha imaginado de tal guisa...


Entonces sabes que, en un par de días, no vas a tener mas remedio que decir la frase que casi nadie quiere escuchar en la familia, esa de... "tenemos que hablar". Porque o aquí ordenamos entre todos o esto se va a convertir en "la teoría del CAOS". 

Con ya casi todo en su sitio y a punto de acostarnos los que quedábamos aún despiertos, me acuerdo que encima de la cama, donde duerme mi sobrino, aún queda una bandeja árabe redonda enorme como de unos 50 cm de diámetro que parece un GONG chino, que sirve para servir el té moruno y que nunca hemos usado, pero que es muy mona. Salgo corriendo antes de que el niño caiga en la cama y de la campanada de gracia y despierte al resto de la familia.


Todo esto es cíclico y se repite un año y otro, y otro y que dure muchos mas, porque es el encanto que tienen las navidades. 
Así que sólo quiero el mismo deseo para este año nuevo que ha comenzado: terminarlo con las mismas personas que lo hemos iniciado y poder achucharnos de nuevo en el salón por muchos cacharros que haya que mover. 

¿Y vosotr@s qué deseáis para el 2020?


Feliz año y feliz vida, señor@s.