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martes, 23 de marzo de 2021

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 46

23/03/2021


Rubia de bote...

...pero tonta de antes.

Que el confinamiento está terminando con la poca salud mental que me quedaba es algo que ya se veía venir. 
El estado de ánimo cambia, no de un día para otro, no, sino de un minuto para otro, pero si además eres de mente inquieta y te da por cambiar de imágen para no aburrirte, se lía parda. 


Yo tengo un problema conmigo misma. Me aburro de mi persona. Si, me canso de verme la jeta, de tener siempre la misma cara de risa cuando sonrío, la misma de pena cuando lloro, la misma neutra cuando no hago ninguna de las otras dos cosas..., y ahora que llevo un año pasando tanto tiempo frente a mí, se está avecinando un divorcio inminente de mi "yo". 


Por el afán de querer innovarme a falta de poder hacer otras cosas, se me alumbra la bombilla mental y decido cambiar mi look pasando de castaño con melena rizada, a rubia casi blanco de un tirón y con corte de chico (que en lenguaje profesional del cabello se llama corte PIXIE y que en el de la gente de a pie se llama : "¡Ostia, ¿pero que te has hecho?!")


Debo reconocer que no me quedaba mal pero, mantener sin morir en el intento ese tipo de color, cuando el tuyo original es negro como una noche sin luna o como la pena de la Dolores, es casi misión imposible. 
Para empezar, el primer intento : ¡FAIL!. 
Tuvimos que insistir un par de decoloraciones para que aquello quedara medio decente. ¡BINGO!
Peeeeeeeero el pelo crece, y lo hace de su color original que, inicialmente, queda guay, porque el contraste es bastante moderno, pero cuando la raíz supera el rubio, hay que meter mano de nuevo. Y os digo que estaba convencida de que el periodo vacacional y los fines de semana pasaban volando, hasta que me teñí de rubio y entre visita y visita al peluquero, ni te enteras. 


La tercera visita fue todo un drama. No hay cosa peor que el estilista sea tu amigo porque, todos lo sabemos, la confianza da asco y cuando te pregunta si te gusta como te ha quedado y dices "NO" con dos lagrimones en los ojos a punto de dejarte un par autovías en el maquillaje... ahí entramos en crisis emocional. Él, que se esmera en que te quede perfecto, tu, que te sientes culpable por ser tan sincera y tu pelo que va muriendo en cada intento. 
De pasarme tal cosa 12 años antes, habría partido de la peluquería tal cual por callarme y mi solución habría sido no salir a la calle en un mes y medio mínimo, o...


Gracias a Dios, mi "PsicoLola" me enseñó a decir "NO" cuando debía y dejar de decir "SI" a todo. 
Al final salí decente de allí, hasta que me lave el pelo. A ver, no sé que tienen los cepillos, secadores y manos, champú, espuma, o lo que sea que te echan en la pelu, que el pelo sale suavito como el de un peluche y tras pasar por la ducha..., mi pelo era puro estropajo de esparto del que usaban nuestras abuelas. El peine no corría, se quedaba a medio camino y eso que no había mucho que recorrer. Jamás había visto algo igual. 


La culpa no es del peluquero, quiero pensar que no, obviamente es un profesional, la culpa es mía por querer innovar en exceso. 
Cuarta visita y pido eliminar ese amarillo pollo insoportable. Vámonos a un cobre para ir igualando tono, anda.  
Primer intento...

El autocontrol es algo que se escapa a mi lógica porque, y en serio os lo digo, no se puede explicar como logras mantenerlo con dignidad, pero lo haces. 
"Esto me lo quitas". 
Pues vamos a matizar..., otra vez, y tras hacerlo al pasar las púas, salen como montones de pelusa iguales a las que había debajo de las camas con somier y que ya no se ven desde que tenemos canapé, solo que en este caso es pelo chamuscadísimo. A mi me va a dar un infarto y ya lo único que quiero es salir corriendo para mi casa ahora que ya es de noche y puedo pasar desapercibida. 

Al día siguiente todo se ve de otra manera y después del disgusto parece que voy a poder sobrevivir a un par de meses mas, hasta ahora, que tengo que volver para cortarme y me está entrando ansiedad y me dan sudores fríos y sólo deseo que alguien ponga de moda las pelucas, como en los 70, porque en AliExpress  las venden por docenas, como los huevos. 


Imagino que mi querido peluquero ya está rezando, mínimo una novena, viéndome venir, que seguro que el pobre también estará sudando lo suyo sabiendo que voy a aparecer de un momento a otro por la puerta. Cada visita es una ATUP aventura.  


Después de esto, por favor, cuando veáis a alguien acercarse con un peinado imposible o un "color difícil de creer, que no increíble" (que aunque parezca lo mismo NO lo es), tratad de poneros en sus zapatos y pensad en la procesión que lleva por dentro y nunca, nunca le digáis: 

"Tranquila, que eso crece":  mensaje subliminal = "aguanta hecha un cromo dos o tres meses y luego pon remedio".

"Qué cambio, ¿no?...": mensaje subliminal = "tía, no sé qué mas decirte, me he quedado sin palabras y las que se me ocurren mejor me las callo".

Es genial ser sincero, pero en todo caso..., no sé, un: "tu, con esa cara, da igual lo que lleves en la cabeza", y que cada un@ se lo aplique como mejor le convenga. 
Por regla general una intenta desviar la atención del pelo, maquillándose un poco mas, para que parezca que te favorece el nuevo look, claro que para eso también tienes que tener algo de arte, porque formas hay muchas y puede ser peor el remedio que la enfermedad.


En fin, bromas aparte, mi peluquero sabe que lo adoro y lo quiero un montón, y que al final siempre me deja monísima.

Y una cosa quiero aclarar sobre los mitos: no hace falta ser rubia de bote, para estar tonta del bote, porque yo entre esto y mis intentos de hacer ejercicio en casa, voy a terminar majara y tullida. 

Sed felices, señor@s.


lunes, 15 de marzo de 2021

 DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...


CAPITULO 45

15/03/2021

Mami qué será lo que tiene el...

...turco. 

¿"Love is in the air? ¿Seguro? No, Señor@s, no. El amor no está en el aire, en el aire está el COVID y el amor está..., en la tele, dentro de las novelas turcas. Y para muestra, un botón. (¡Y qué botón!!)


Perrrrrrrdona???. Toda la culpa la tiene mi amiga "C" que no tuvo otra genial idea que la de decir en el grupo de whatsapp:


Que mirad que me estoy resistiendo desde que estrenaron la primera (que tampoco vi), que creo que se llamaba Kara Sevda allá por el 2015. Otra amiga, "T", está enganchada desde esa y no ha parado. Yo, por mi parte,  ya tuve mi época cuando "Cristal", "Topacio", "Corazón salvaje" y demás. Me veía tropecientos capítulos y siempre me perdía el último, (no me preguntéis por qué, porque no lo se). La cosa es que entonces no había forma de recuperarlo para verlo. Me harté y dije BASTA, que sumado a los males de amores hicieron que me alejara del romanticismo y lo que se le pareciera. Así que cambié de temática hacia el terror, la acción, la mágia, etc., pero nada de amoríos..., hasta que llegó Crepúsculo y luego 50 sombras, pero eso... es otro cantar. 
Ahora me viene "C" con los 10 minutitos de las narices y yo por no hacerle el feo me los pongo con la firme intención de no ver ni un segundo mas de lo indicado.
¡Ea!, OS PROMETO que lo intenté, pero en el minuto 06:47, ya sabía que no había vuelta atrás. No voy a decir mucho mas en este PUNTO exacto. Como se dice, una imágen vale mas que mil palabras. 
                                                

La historia es simpática, muy VAINILLA, como diría uno que ya conocemos (o nos gustaría conocer, mas bien), pero algo tiene que tener subliminalmente (así como cuando te meten flashes de milésimas de segundo de publicidad en las películas del cine sin que te des cuenta), porque una vez empiezas, ya no puedes parar. Y, o es eso, o es que soy mas débil de lo que creía y no tengo la suficiente fuerza de voluntad para resistir, mas de 6 años seguidos, a ver estas series otomanas. Gracias a Dios que no tengo muchos vicios, sino estaría echada a perder.


Por supuesto que hay que ser súper consciente que no es mas que ficción, obviamente, porque en la vida real te ponen a un chico como Serkan Bolat (Kerem Bürsin) a 2 milímetros de tus morros y te lo meriendas en menos de lo que canta un gallo. Quien diga lo contrario miente, miente y mil veces miente. Como estas novelas turcas son mentirijilla, no. Aquí se tiran 128 capítulos con una tensión sexual de narices y aguantando ahí, como jabatos. Ellas y ellos, los dos. 
¡No lo entiendo! yo he estado a punto de comerme la pantalla de la tablet como unas siete mil veces desde que estoy viendo Love is in the Air y ellos no se han besado nada mas que ¡2!. ¡Por favor! 


                                        Aquí tampoco se besaron :(

Debe ser por la religión y demás, porque con las novelas sudamericanas no pasa eso para NADA, y si hablamos de las españolas ni te cuento. Lo que viene siendo la cara y la cruz, vamos. Aunque reconozco que si de mí dependiera el guión,  en vez de una novela, habría sido un corto. Después de esto...


...  y aún con las narices hinchadas por el mosqueo que lleva el amigo, echo la capota del coche y se acaba la serie, ya te lo digo yo, tal cual, a los 12 minutos del primer capítulo, y finito. Y no que voy ya por el 60 y estoy en un sin vivir. Tiene "mandao" la cosa.  

No sólo son guapos los hombres, ¿eh?, que las actrices son monísimas todas ellas pero, que queréis que os diga, a mi me tira lo que me tira,  qué vamos a hacerle. 

Ciertos colectivos se molestan porque los señores piropean a las mujeres, yo ahí no puedo protestar, porque para eso soy muy tío. Si nos oyeran a mis amigas y a mí cuando nos juntamos y comentamos de tal y cual otro..  ¡Pero lo hacemos todas!, no me fastidies.


Cuando leí LA PASIÓN TURCA, no entendí tanto arrebato por el prota, la verdad, y cuando ví la película, menos. Pero ahora..., Ay, Antonio Gala, ahora te comprendo tannnnnn biennnn. Si llegan a poner al prototipo de hombre de las series de ahora el 16 de diciembre del 94, cuando se estrenó La pasión turca, yo habría muerto prematuramente, tal cuál, y E.L. James seguiría siendo tan solo asistente de dirección de la Escuela Nacional de Cine y Televisión de Beaconsfield y se habría comido un jamón con chorreras con 50 Sombras. Porque no me compares al canijo (con todos mis respetos) que pusieron como amante de Ana Belen con este hombre, ¡por Dios!

En fin, que aquí hemos abierto LA CAJA DE PANDORA y ahora salen turcos buenorros por todas partes en historias súper románticas. Yo ya los veo hasta en la sopa aunque, cuando echan por la tele Españoles por el mundo en Turquia..., no me he encontrado con ninguno deambulando por ahí. Claramente están rodando capítulos en algún recinto requetecerrado, porque por las calles no se ven. 

Estoy deseando que termine la que estoy viendo y volver a ponerme en tratamiento de desintoxicación porque me están dando unas ganas de ver aquella otra (que me recomendó otra amiga. Tenlas para esto, de verdad que...) que se llama "Erkenci Kus: Pájaro soñador", cuyo título es para endiñarle un patada, pero que no quita esto otro


Menos mal que físicamente no tienen reparos en mostrarnos lo modelaz@s que son tod@s, porque en cuestión de relaciones amorosas, cara al público no pueden ser mas discretos en ese país, "manda huevos" con la censura, caray. ¿Recordáis la ropa esa que siempre se dice que aunque te tape toda deja lugar a la imaginación sucia? Pues eso. Esta gente se queda a 0,02 mm boca con boca y el resto ya te lo puedes montar tu solita en tu cabecita porque no hay mas.
Así que estoy dudando entre esa otra novela o volver a verme toda la serie completa de Verano Azul, a ver si recupero la calma y la inocencia que me quita la avalancha turca, porque vaya tela.


Total señor@s, que feliz finde, feliz vida y quedaros en casa que aún nos falta un poco para volver a la vida normal y hay un montón de pelis y novelas para hacernos la vida mas fácil... o no.