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lunes, 18 de junio de 2018

DIARIO DE LAS NO SEÑORAS QUE...

Capítulo X

18 de junio de 2018

El salto musical que no queremos reconocer

¿En qué momento los “Acordes” de dos se convirtieron en “Felices los cuatro”?. ¿Realmente seríamos felices los cuatro si lleváramos a la práctica la letra de ésta o de cualquier otra canción reggeatonera?.
A ver, los tiempos cambian y con ellos el cine, la lectura, la moda y la música pero…, ¿cuándo esta frase “vámonos pal’ baño, que nadie nos está viendo” de Enrique Iglesias sustituyó a esta otra “sentados en un banco de este parque” de Los Pecos? 


 
Por supuesto, más ritmo tiene el reggaeton de ahora que las baladas que incitaban a la depresión de Javi y Pedro. Con ellas hoy se harían de oro los psicólogos. Aunque, en aquel entonces, las cosas se solucionaban abrazándote a la almohada y llorando a moco tendido porque Borja se había ido a tomar una Cola con Susi. Marta los había pillado en la terraza del bar, y le faltó tiempo para decírtelo, que eso es lo que hacen las amigas. Entonces, llegaba el momento de Los Pecos. Tu moqueando la pobre almohada, que de haber hablado te habría mandado a tomar viento bien lejos,  mientras estos dos se despachaban a gusto, hundiéndote en la más absoluta miseria y sonando a través de tus walkman a todo volumen.

Yo tenía una cinta de Los Pecos. Bueno, tenía LA CINTA por excelencia de Los Pecos: Acordes. Todo lo que vino después no cuenta. Las canciones de esa cinta no sonaban igual si eras feliz. Para disfrutarlas bien, tenías que estar jodida, triste, con el corazón destrozado. Y las ponías en bucle para que la depre se alargarse mucho más de lo que había durado la relación y poder disfrutarlas en toda su extensión por un largo período.



Ahora no hace falta, porque ahora, si alguien te desilusiona amorosamente hablando (en la actualidad tampoco digamos “romper el corazón”, que no es menester exagerar), no será por una bebida gaseosa mal ubicada, no. Lo hará después de enterarte que se ha estado tirando repetidamente a tu mejor amiga y a tu prima segunda por parte de padre. ¿Y entonces qué haces? ¿Buscas la almohada? ¡No, hija, no! Buscas el iPhone, pones Youtube y te tragas al menos dos canciones de Bad Bunny, una de Maluma, otra de Nicky Jam, te ves un vídeo en el que salga Jenny Lo moviendo su cucu, llamas a un par de amigas, te maqueas y te tiras a la calle a comerte el mundo y al que se te ponga por delante, que no hay mejor solución que sacarse un clavo con otro.



Pues a mí me vais a perdonar, pero yo soy de la vieja escuela, y si algo me sale mal, trato de evitar repetir el mismo error, que no significa que lo consiga siempre, ojalaita, pero no. Al menos, lo intento, así como también intento no oír canciones tipo reggaetón, porque algo debe tener el patrón básico de una vuelta completa de 16 tiempos de negra tocados a un tempo alrededor de 180–200 BPM para que te haga saltar el trasero al compás, aunque no quieras, poniendo postura de perrito en celo (el compás del trasero y la postura son indivisibles) y provocando que tu cerebro se vuelva “perraco”, oye, y no lo puedes evitar.



Así que letras como:

…“yo no quiero esta cama,
que me muere por dentro.
Sólo quiero mirarte,
y decir que te quiero”…

…de mis Pecos pasan a ser las de Bad Bunny:

”En la cama nos matamos, el pelo yo le jalo
En el s-xo- yo la maltrato, me muerde y me habla malo.
La diabla no siente temor, quiere s-xo y no amor…” 

SORRY!? Yo me acongojo y acojono al ser consciente de lo que escuchan los críos y crías de 11 a 17 años, porque esta letra, totalmente light en comparación a las que se oyen, distan mucho de las de la época de nuestros hermanos Herrero Pozo. Debe ser que me estoy haciendo mayor y mis +40 se revelan ante la pérdida de cierta… inocencia y un poco de romanticismo.

Y ¿sabéis qué?, que en el fondo me encorajina no entenderlo. Sentir que preferir a Luis Miguel, Tequila, Scorpions, Guns and Roses o Michael Jackson nos hace ser de la generación de las “mamás y las titas” de Julio, en lugar de las de las “mamasitas y las tías” de Enrique. Pero también reconozco que la calidad musical que hemos saboreado antes de nuestros maravillosos +40… eso no lo compra un Maluma cualquiera. A ver si se puede “Bailar pegados” con “Danza Kuduro”. Lo lamento pero eso..., no tiene precio.

Besos, señoras. 









4 comentarios:

  1. Pues yo tenía un mini lp de los pecos. Hasta que mi madre decidió regalar todos los lps a un gitano del barrio que los vende en el rastro. "Háblame de ti" forma parte de mis recuerdos de infancia. Después vinieron otros buenos discos, mecano, la dama se esconde, los Romeos, tahúres zurdos, nosotrash, fresones rebeldes, los planetas, el gran maestro Enrique Morente, nirvana, led Zeppelin,...ufff hay tantos discos buenos en mi infancia... Para el mar de amores lo mejor es guitarra en mano y cigarrito y a componer. Ahora ya no compongo. Pero es que ya no sufro de mal de amores. Muy buen post compi.

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    1. Qué buen gusto musical, amigo mío. Será por eso que nos llevamos tan bien. Bueno, por eso y por lo buena gente que eres, que también tienes tu mérito al aguantarme todos los días. Jajajaja. Un besazo, compi y mil gracias por seguir aquí!!

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  2. Pues yo debe ser que soy todavía una niñata... porque depende del día soy una tita o una mamasitaaaaa.. que digo según el día..segun la hora!!!!! jijijijijiji Que me da igual Guns and roses que Lory Meyers.. que bailo con Radio futura y con Maluma...Será que al final va a ser verdad eso de que los 40ytantos están en el carnet...no en la cabeza!

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    1. Talmente, sister!!. Jajajaja. Cierta lista de Spotify... estoy oyendo "ahorita mismo".

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